Sábado, 17 de octubre de 1998 EL MUNDO periodico


Vargas Llosa arremete contra los nacionalismos


ANGEL VIVAS

MADRID.- Mario Vargas Llosa habló ayer de El desafío de los nacionalismos dentro del ciclo Nuevas Visiones de España, que organiza Círculo de Lectores. El escritor comenzó recordando la afirmación de Hayek, en 1944, de que los dos mayores peligros de la civilización eran el socialismo y el nacionalismo. Hoy, con un socialismo que «sólo lo es de nombre» y cuyas políticas difieren poco de aquellas expuestas por las corrientes liberales y conservadoras, se mantiene el peligro de un nacionalismo de muy diferentes caras y que ha experimentado un notable resurgimiento.

«Está en España y en el Reino Unido, donde el Partido Nacionalista Escocés, hasta hace poco una curiosidad simpática con gaitas y falditas de cuadros, hoy es la primera o segunda fuerza de Escocia»; y también en Francia, en Austria o en Italia.

«El nacionalismo», añadió Vargas Llosa, «se mueve entre la izquierda y la derecha, y también es frecuente que sea de izquierdas antes de llegar al poder y, una vez alcanzado éste, se haga de derechas», caso del FLN y otros del mundo árabe.

Para el escritor, el punto de partida del nacionalismo es un acto de fe, no un concepto racional y pragmático de la sociedad y de la Historia. «En la ideología nacionalista anida, inevitablemente, una semilla de violencia que germina cuando llegan al Gobierno», dijo más adelante Mario Vargas Llosa.

«El nacionalismo», siguió diciendo el escritor peruano, «tiene una entraña irracional y, por ello, deriva con facilidad a prácticas violentas y crímenes abominables, como se ha visto en los casos de ETA y del IRA».

Para Vargas Llosa, quizá no haya otro ámbito en el que sean tan perceptibles los estragos nacionalistas como en la cultura. «El nacionalismo no ha producido, hasta ahora, nada digno de ser recordado en el terreno del arte y de la cultura, dijo; y puso el ejemplo de Cataluña para mostrar «el daño que el nacionalismo viene infligiendo en una tierra que, hasta hace poco, era la más culta y abierta de España».