El viaje de «Artemisa»El Museo del Prado cederá a partir del próximo día 23 a la Galería Borghese de Roma el óleo Artemisa, de Rembrandt, posiblemente el cuadro más famoso del Siglo de Oro holandés en poder del museo español. La cesión excepcional del cuadro forma parte de un acuerdo de intercambio cultural entre España e Italia gracias al cual el Prado exhibe actualmente la obra de Correggio titulada Dánae, que integra la muestra Felipe II. Príncipe del Renacimiento. La Artemisa (1634), de Rembrandt, un autor prácticamente ausente de las colecciones italianas, permanecerá en la Galeria Borghese hasta mediados del próximo mes de enero.
Pintura española
La Sala de las Alhajas de la Fundación Caja Madrid presenta desde el pasado día 15 y hasta el 13 de diciembre la exposición Istmos: vanguardias españolas 1915-1936, en la que recoge 65 obras de 41 artistas que reflejan en sus trabajos las corrientes internacionales. La comisaria de la exposición, Ana Vázquez de Parga, ha agrupado a estos pintores en dos grandes apartados: Lo nuevo, que entraña la ruptura, y Lo atemperado, que sigue una línea más clásica.
Polémico Mondrian
El primer ministro holandés, Wim Kok, y el ministro de Finanzas, Gerrit Zalm, fueron duramente criticados esta semana en el Parlamento por la adquisición de la última obra del pintor Piet Mondrian por cerca de 600 millones de pesetas. Kok y Zalm comparecieron ante las comisiones de Finanzas y de Cultura del Parlamento para explicar la forma en que fue financiada Victory Boogie Woogie, que, según los críticos, violó toda la jurisprudencia. La obra, con formas de calidoscopios, era propiedad de un coleccionista privado de Nueva York y fue vendida a un precio módico al Banco Central Holandés, institución que lo donó al Estado holandés.
Paisajes napolitanos
El anticuario italiano Claudio Bran ha inaugurado en Madrid la exposición Le gouaches napolitane, que recoge una amplia muestra del patrimonio urbano-paisajístico del Nápoles del siglo XIX. Los 23 gouaches, que se exhiben en la sala Artemisia de Madrid, forman parte de la colección privada del aristócrata inglés Lord James Wardie.