La pasada semana ha sido la más positiva para los mercados internacionales de renta variable desde el recrudecimiento de la crisis financiera, a mediados del pasado mes de agosto. Las Bolsas han reaccionado muy positivamente ante una batería de noticias, que ha logrado mejorar la percepción de los inversores sobre el mercado. La semana comenzó con el acuerdo alcanzado en el Parlamento japonés para la reestructuración de su maltrecho sistema bancario. Asimismo, circularon rumores de que el Bundesbank podría estar dispuesto a reducir sus tipos de intervención en el caso de que la Reserva Federal «moviera nuevamente ficha», para impedir la pérdida de competitividad del marco. Las Bolsas latinoamericanas, mientras tanto, se mantenían esperanzadas ante la posibilidad de que el Congreso de EEUU aprobara la aportación de 18.000 millones de dólares al FMI, destinados en su mayor parte a aliviar las necesidades financieras a corto plazo de Brasil, lo que finalmente se confirmó el jueves. A nivel doméstico, el miércoles se conocía en España la evolución del IPC durante el mes de septiembre, que mejoraba las previsiones más optimistas.
Pero sin lugar a dudas la clave de la semana ha sido la decisión de la Reserva Federal de rebajar sus tipos en 25 puntos básicos, que ha cogido por sorpresa a los mercados, por las pocas ocasiones en las que la Fed ha adoptado una decisión de esta índole fuera de sus reuniones periódicas.
Cuando el pasado 29 de septiembre la Fed rebajó los tipos para contrarrestar el efecto negativo que la crisis internacional estaba teniendo en la economía americana, los mercados financieros consideraron que la rebaja de 25 puntos básicos no era suficiente y reaccionaron negativamente.
Este nuevo recorte de los tipos abre la posibilidad a nuevas actuaciones en los próximos meses a los dos lados del Atlántico. El Bundesbank y los demás bancos europeos pueden verse forzados a reducir sus tipos para evitar que sus monedas pierdan competitividad frente al dólar.
A corto plazo la medida adoptada por la Fed va a servir para aumentar la confianza de los inversores. A medio plazo servirá para revitalizar la economía a nivel mundial -en estos momentos el crecimiento económico, y su efecto en los resultados empresariales es la principal preocupación de los mercados financieros, una vez que la inflación se da por controlada-.
Juan José Fernández-Figares es director de Análisis de Link Securities.