El presidente del Tribunal Constitucional (TC), Alvaro Rodríguez Bereijo, afirmó ayer que la renovación de este órgano judicial «es una prioridad de Estado», y añadió que el retraso con que se está abordando presta «un flaco servicio» y «deteriora» la imagen que los ciudadanos tienen de las instituciones de Justicia.
«Esta es una situación que no es la primera vez que se produce», dijo Rodríguez Bereijo a Antena 3 Televisión. «Ahora llevamos un retraso de ocho meses. Me temo que se pueda estar haciendo costumbre parlamentaria, y me preocupa. Creo que es una falta de respeto no sólo al Tribunal, sino a la Constitución misma».
En su opinión, este hecho no responde a la lealtad democrática y constitucional que la Carta Magna exige de las instituciones que integran una sociedad democrática.
No obstante, hizo hincapié en que no se puede ligar la renovación del Tribunal Constitucional, al hecho de que esté pendiente el caso Marey.