Sábado, 17 de octubre de 1998 EL MUNDO periodico


El Bundestag aprueba la participación de Alemania


GEMMA CASADEVALL

Corresponsal

BERLIN.- Joschka Fischer, futuro ministro alemán de Exteriores, consiguió neutralizar el peligro de una escisión interna de su partido, Los Verdes, ante la intervención de la OTAN en Kosovo.

Pese a unos cuantos votos traidores del ala fundamentalista del partido, Fischer demostró que la división ante la legitimidad de una misión sin mandato de la ONU no afecta exclusivamente a los ecopacifistas, sino que también se extiende, entre otros, al partido liberal de su antecesor, Klaus Kinkel.

503 votos a favor, 63 en contra y 18 abstenciones fue el resultado de la votación de la Cámara Baja del Parlamento, Bundestag. La Constitución alemana obliga a someter al voto de los diputados la intervención del Ejército fuera de sus fronteras. El Gobierno saliente de Helmut Kohl había consensuado con el futuro canciller Gerhard Schröder el envío de 500 soldados y 14 Tornado, considerados determinantes para el éxito de la misión.

«Mis amigos y yo votaremos a favor de la propuesta del Gobierno», sentenció Fischer al concluir su discurso en favor de la intervención. Estaba claro que en su grupo de amigos faltarían unos cuantos entre sus 48 diputados.

Sin embargo, los noes se quedaron en nueve, frente a ocho abstenciones y dos votos anulados. De la suma de los disidentes verdes más los 30 diputados del poscomunista Partido del Socialismo Democrático, que votaron en bloque por el no, resulta que 24 diputados del resto del espectro parlamentario tampoco siguió la línea de su partido.

Las intervenciones de otros reticentes, como el liberal Burkhardt Hirsch, vicepresidente de la Cámara, sirvieron para apuntalar la tesis de que los antimilitaristas verdes no están solos en sus recelos. Hirsch es un veterano en eso de votar según lo que le dicta la conciencia y no la disciplina. Según éste, la intervención sin mandato de la ONU causará un «daño irreparable» y crea un peligroso precedente entre la comunidad internacional.

En el pleno de ayer el Bundestag se presentaba en su antigua composición, de mayoría democristiano-liberal, porque la nueva Cámara con supremacía roji-verde se constituye el día 26.