Sábado, 17 de octubre de 1998 EL MUNDO periodico


La OTAN da 10 días más a Belgrado para que retire sus tropas

La Alianza suaviza la amenaza y asegura que han recibido «señales estimulantes»

CARLOS SEGOVIA

Corresponsal

BRUSELAS.- El presidente yugoslavo, Slobodan Milosevic, puede tomarse aún más tiempo para cumplir sus promesas, después de tener ya siete años en jaque a la comunidad internacional y de someter durante seis meses a fuerte represión a la población albanesa de la región serbia de Kosovo.

El Consejo Atlántico, el máximo órgano político de la OTAN, decidió ayer prorrogar su ultimátum a Belgrado hasta el próximo día 27 dentro del renovado crédito que ha obtenido Milosevic en la comunidad internacional tras permitir el despliegue en su territorio de 2.000 observadores desarmados y una decena de aviones de reconocimiento, también sin armamento.

La Alianza decidió ayer dar 10 días más a Milosevic para reducir sus tropas en Kosovo. Si no lo hace en ese plazo «el Consejo Atlántico se mantiene dispuesto a lanzar operaciones aéreas contra Yugoslavia, incluido el despliegue de fuerzas aéreas sustanciales en el área», según un comunicado oficial difundido ayer por un portavoz en Bruselas.

La OTAN bajó ayer considerablemente su tono de amenaza, pese a que apenas 12 horas antes el secretario general, Javier Solana, aseguró en Belgrado que no había cumplimiento de acuerdos y que la organización iba en serio en sus amenazas. «Es que disponía de información menos reciente que el Departamento de Defensa de Estados Unidos», justificaron ayer fuentes aliadas.

Solana, siempre exquisito con las cámaras de televisión, ni siquiera quiso ayer presentar la teóricamente importante decisión del Consejo ante la prensa y dejó la labor a un portavoz.

«Lejos del cumplimiento»

Este leyó una declaración en el que la frase más dura contra el serbio fue la siguiente: «Todavía estamos a cierta distancia de un cumplimiento completo de los acuerdos». Solana, en la noche anterior, había dicho que Milosevic estaba aún «lejos de un cumplimiento total».

Fuentes aliadas aseguraron que se han recibido «señales estimulantes» por parte Belgrado al retirar una brigada -la 211 del Ejército serbio- y un batallón de policía militar en las últimas horas. Pero reconocieron que la llamada policía especial todavía dobla la vigente antes de que comenzara la represión el pasado marzo. Más de 10.000 policías impiden aún, con su presencia, una vuelta tranquila de los 275.000 desplazados.

La paz se impone incluso con el poco fiable Milosevic, del que el presidente Clinton dijo el martes que tiene «llenas las tumbas de los Balcanes de sus promesas incumplidas».

¿Por qué 10 días? No había una idea clara en el Consejo. Unos, como Grecia o Italia, podían incluso renunciar al ultimátum y dejarse de amenazas y otros apostaban por mantener la tensión el plazo más largo posible. En un primer momento se pensó en aguantar sólo hasta el miércoles 21, pero, finalmente, «hemos pensado dejar pasar una semana entera con dos fines de semana incluidos para dar tiempo suficiente a la retirada, una exigencia inmediata no habría sido realista», explica una de las fuentes consultadas ayer.

Amenaza creíble

Otra pregunta ayer era hasta qué punto puede ser creíble una amenaza de ataque dentro de 10 días cuando habrá ya la próxima semana observadores internacionales, incluidos algunos españoles, patrullando por Kosovo. «Bueno, es que el ataque se centraría en puntos estratégicos en Serbia, fuera de Kosovo, y, además, como los observadores tienen derecho a libre circulación podrían salir de la región en un momento dado», explicó una fuente.

Por si acaso, el Consejo Atlántico comenzó a discutir la idea del Pentágono de crear fuerzas de acción rápida que pudieran, ante un peligro para los observadores, «ejercer labores de disuasión o evacuación», explicaron en la Alianza.

Pero la formación de esta fuerza no es aún ni siquiera una hipótesis oficial, con lo que la única garantía de protección de los observadores «es Milosevic», según se reconocía ayer.