ROBERTO MONTOYA
Corresponsal
PARIS El ex gran maestre de la logia masónica P-2, Licio Gelli, fue extraditado ayer por Francia a Italia, donde tiene pendiente una condena de 12 años por la quiebra fraudulenta del Banco Ambrosiano.
Gelli llegó al aeropuerto Ciampino de Roma a las 14.12 horas procedente de la localidad francesa de Les Milles, en la provincia de Aix en Provence, a bordo de un avión de la Compañía Aeronáutica Italiana (CAI) en el que también viajaban un médico y varios funcionarios de policía.
El ex gran maestre de la P-2, de 79 años, fue detenido el pasado 10 de septiembre en la localidad de Cannes, en la Costa Azul francesa, tras burlar el arresto domiciliario a que estaba sometido mientras duraba el proceso de apelación. Seguro de que ésta sería confirmada, Gelli huyó a Francia en el mes de abril pasado, pero fue detenido por la policía.
Su huida provocó un gran escándalo en Italia y puso en serios aprietos al Gobierno de centro izquierda del ex primer ministro Romano Prodi y, sobre todo, al ministro del Interior, Giorgio Napolitano, a quien la oposición conservadora exigió la dimisión.
El anciano líder de la P-2 ha estado involucrado en las más oscuras tramas de la vida política italiana de los últimos 30 años. Acusado de intentonas golpistas, de ser uno de los cerebros de la estrategia de la tensión de los años 70 y de haber manipulado al grupo de la ultraderecha italiana que cometió el atentado en la estación de Bolonia en 1980 (más de 80 muertos), Gelli pudo burlar sin embargo la acción de la Justicia italiana.
Tras huir a Suiza después del atentado de Bolonia, Gelli fue detenido en 1982, pero nueve días antes de que Italia lograra su extradición, en 1983, huyó de la cárcel sobornando a un guardia. Después de permanecer prófugo cuatro años, se entregó a las autoridades suizas, pero sólo después de obtener de éstas el compromiso de que no sería extraditado a Italia por ningún «delito político».
Al entrar en esa categoría el atentado de Bolonia y las conspiraciones golpistas y terroristas de las que estaba acusado, Suiza sólo aceptó extraditarlo para ser procesado por la bancarrota fraudulenta del Banco Ambrosiano, el delito por el cual será encarcelado ahora. Gelli mostraba ayer un aspecto físico muy desmejorado y tropezó al bajar del avión.