ANKARA.- La oposición islamista turca ha redoblado sus esfuerzos para conseguir que se adelanten las elecciones generales al mes de diciembre, en lugar de celebrarlas en primavera como estaba previsto, y acabar así con el debilitado Gobierno del conservador Mesut Yilmaz.
Los islamistas son el mayor grupo del Parlamento y se muestran convencidos de lograr una victoria clara si se adelantaran los comicios. Ayer, su líder, Abdullah Gul, afirmó que Turquía está «sumida en el caos político» y reclamó «elecciones urgentes para salir de la grave situación de inestabilidad».
Por su parte, un portavoz del Partido de la Madre Patria de Yilmatz no quiso pronunciarse sobre las intenciones del Gobierno pero afirmó que la posibilidad de cambiar la fecha de las elecciones al mes de diciembre, será estudiada la próxima semana.
La medida ha llegado a ser sugerida incluso por los propios socios de la coalición gubernamental de Yilmaz, que ha visto caer en picado su prestigio después de que su grupo político fuera relacionado con organizaciones mafiosas y uno de sus ministros se viera forzado a dimitir.