JULIO A. PARRADO
Especial para EL MUNDO
NUEVA YORK.-.
Clinton está dispuesto a ampliar la estancia en Maryland de palestinos e israelíes dos días más. Pero a cambio, el anfitrión estadounidense les ha exigido un acuerdo para presentarlo a la opinión pública el próximo martes.
El presidente de Estados Unidos lanzó este ultimátum el jueves por la noche, durante la cena que mantuvo en la finca de Wye con el premier israelí, Benjamin Netanyahu, y el líder de la Autoridad Nacional Palestina, Yasir Arafat.
Ambos se encuentran enclaustrados junto a sus delegaciones durante el fin de semana con el fin de desbloquear el proceso de paz de Oriente Próximo.
Aislados de la prensa en esta finca de la costa de Maryland, ambas misiones se entrevistaron ayer por segundo día con el peso sobre sus cabezas de las palabras del presidente estadounidense.
Sin frutos
Según una filtración a la agencia de información Reuters, el primer día del encuentro no produjo ningún fruto.
«El presidente realizó un ultimátum. Advirtió de que no se debe producir ningún tipo de ruptura, y que el martes debe producirse un éxito completo», señaló una fuente palestina.
«No debe haber retrasos ni se pueden posponer asuntos», les insistió el mandatario. Las presiones de Clinton reflejaban cierta frustración después de una jornada en la que el mandatario estadounidense estuvo volcado de lleno en el encuentro entre Benjamin Netanyahu y Yasir Arafat.
Clinton había mantenido ocho encuentros, conjuntos o por separado, con ambos, pero el diálogo se cortó de forma abrupta cuando se abordaba el asunto de la seguridad. Al parecer, un comentario, considerado «provocador» por los palestinos, terminó con la reunión.
El presidente, que se juega parte de su prestigio como líder en estas conversaciones, partió ayer a Chicago en un viaje electoral, pero se manifestó dispuesto a regresar a Maryland en cualquier momento si el proceso negociador se bloqueaba. Clinton ha dejado a la secretaria de Estado junto a los líderes de Oriente Próximo.
Desde una residencia cercana, Madeleine Albright vigila los movimientos de las dos delegaciones, que han sido instaladas en dos edificios distantes entre sí un kilómetro.
Insinuaciones
La jefa de la diplomacia estadounidense tenía previsto reunirse por la tarde, madrugada en España, con Netanyahu y Arafat, y comprobar los avances producidos. Lo único constatable, de momento, era el ambiente de irritación en la delegación israelí, enfadada por la filtración de los comentarios de Clinton.
Los representantes israelíes insinuaron que ellos también podrían romper el pacto de silencio que debe rodear estos tres días de negociaciones. Tras la arenga de Clinton, el clima parecía ayer más positivo, aunque la falta de una fórmula que satisfaga a Israel sobre la lucha contra el terrorismo en los territorios palestinos constituía de nuevo un escollo.
Posiblemente este aspecto de las negociaciones no progresará hasta la llegada, mañana, del ministro de Defensa hebreo, Isaac Mordejai, y del de Asuntos Exteriores, el controvertido Ariel Sharon.
Peres: «Hay más que una oportunidad»
JERUSALEN.- El ex primer ministro israelí, Simon Peres, dijo ayer que creía que hay «más que una simple oportunidad» para que en la cumbre sobre Oriente Próximo de EEUU se llegue a un acuerdo de paz. «Cada una de las tres partes puede tener diferentes razones para llegar al acuerdo, pero la conclusión es la misma», afirmó.
«Lo que me hace muy feliz ideológicamente con estas negociaciones es que el Partido del Likud, que estaba en contra de los compromisos territoriales, ha perdido su ideología del no-compromiso», dijo Peres, quien, como ministro de Exteriores, recibió el Premio Nobel de la Paz en 1994.
Varios ministros israelíes se mostraron también ayer esperanzados de que su jefe de Gobierno, Benjamin Netanyahu, alcance un acuerdo. El ministro de Ciencia, Silvan Shalom, expresó que «los palestinos se toparán en Wye Plantation con un primer ministro israelí dispuesto a llegar muy lejos». El de Defensa, Isaac Mordejai, afirmó que «tal y como están las cosas, es muy difícil que no se alcance un acuerdo».