BUENOS AIRES.- El nazi Martin Bormann, considerado uno de los lugartenientes de Adolf Hitler, pudo no haber muerto en combate en Berlín al final de la II Guerra Mundial, y tal vez escapó a América y encontró refugio en Bolivia, según una información publicada por el diario argentino Río Negro.
Este periódico, de la ciudad de General Roca (Patagonia), publicó ayer un informe basado en unas anotaciones encontradas en el diario de Albrecht Boehme, un alemán al que se le atribuye una activa participación en la red que se ocupó de ocultar la presencia de nazis en Argentina durante los años 50.
Esta información se suma a otras difundidas en los últimos años acerca de la posibilidad de que el lugarteniente de Hitler hubiera logrado llegar a Suramérica, al punto que su rastro fue seguido en Paraguay y en la provincia argentina de Misiones.
Boehme murió en 1986, pero sus documentos privados no se han conocido hasta ahora gracias al trabajo de un investigador local, según precisa el diario.
En la agenda de Boehme, que contiene nombres de varios nazis y criminales de guerra que encontraron refugio en Argentina, Bormann figura con domicilio en Tupiza, Bolivia. Allí vivió junto con otro nazi, Alois Brunner, considerado por el Centro Simon Wiesenthal como el mayor criminal vivo del III Reich.
El diario también publica que Adolf Eichmann, otro de los principales jerarcas nazis, trabajó una semana como peón en Alto Valle de Río Negro a principios de los 60. El caso Eichmann generó un conflicto entre Argentina e Israel, debido a que el nazi fue secuestrado por los servicios secretos de ese país, donde luego fue condenado y ahorcado.