Pintan bastos esta vez para Javier de la Rosa, que había basado su defensa en que él no se había lucrado personalmente como gestor de las empresas de KIO en España. Ayer se organizó una notable polémica en las tertulias radiofónicas sobre la cuantía de la que el financiero catalán se ha apropiado, según la investigación de la Fiscalía Anticorrupción. El asunto es meridianamente claro. La Fiscalía ha detectado un ingreso de 1.400 millones de pesetas en una cuenta de la banca Lombard Odier a nombre de Javier de la Rosa. La Justicia tiene constancia además de que el financiero ordenó con su firma pagos que superan los 20.000 millones. Pero sólo ha podido documentar de forma fehaciente la apropiación de esos 1.400 millones, lo que no significa que al final no se pueda demostrar que se ha llevado una suma muy superior porque, como dice el refrán, quien hace un cesto, hace ciento.