P. DE LA FUENTE
VALENCIA.- La empresa aseguradora del anestesista Juan Maeso, Agrupación Mutual Aseguradora (AMA), publicó ayer a través de un anuncio publicitario que no puede «abonar los 116 millones de pesetas» solicitados por la letrada Pilar Beltrán, al considerarlos «desorbitados e injustificados por los escasos meses de trabajo».
Al parecer, la póliza se firmó el 1 de enero de 1998 y, según fuentes de la defensa, no se pagan los 100 millones de minuta más 16% de IVA desde el 25 de mayo, siete días después de imputar a Maeso por el brote de hepatitis C detectado en dos hospitales valencianos. Siempre según estas fuentes, la póliza permite un gasto letrado superior a esta cantidad y no obliga a que la mutua elija el abogado. La defensa no descarta querellarse contra AMA.
Por otra parte, cuatro de las cinco personas citadas por el magistrado instructor acudieron ayer a prestar testimonio. «No han reconocido nada», comentaban fuentes jurídicas del caso.
Faltó la declaración del doctor José María Valls. Varias enfermeras acusaron a este médico de haber dicho que Maeso había pasado por dos curas de desintoxicación.
Sí acudió, sin embargo, la doctora Elena Martín, gerente de La Fe entre 1988 y 1999. Fue quien inició la primera investigación sobre la falta de sustancias opiáceas del armario de medicinas del Maternal de este centro. Le siguieron el ginecólogo Javier Rius, antiguo jefe del Maternal, y Angeles Gallego. Esta confirmó que Maeso era «el único que utilizaba la jeringuilla con aguja en vez de inyectar la anestesia en el gotero».
La última en declarar fue Vicente Cayuela, la enfermera que denunció el consumo excesivo de opiáceos en La Fe, que ayer afirmó que desde que se «destapó el caso, a principios de año, se ha reducido a la mitad el gasto de dolantina».