El cumpleaños del Papa ha dado lugar a una calurosa y unánime respuesta de las principales figuras de la política internacional. Koffi Annan, Nelson Mandela, Carlos Menem, Juan Carlos I, Netanyahu y Chirac, entre otros, le han enviado mensajes de felicitación en reconocimiento «al papel que ha sabido desempeñar en favor del equilibrio mundial [Kohl]», pero ninguno ha sido tan original como Yasir Arafat. «Santidad, me permito recordarle una anécdota que compartimos en nuestro último encuentro personal, cuando le dije que yo era el segundo palestino que entraba en el corazón de la basílica de San Pedro. '¿Quién fue el primero?', me preguntó. Y yo respondí: San Pedro, santidad, San Pedro. Espero que la próxima vez que nos veamos sea en Jerusalén», señaló el líder palestino.
En contraste con las principales voces de la comunidad política internacional, también ha surgido el testimonio de Alí Agca, el terrorista turco de los «Lobos grises» que perpetró el atentado en 1983. «Santidad, le pido perdón. Nunca fui consciente de lo que hacía, era débil, estúpido. Después de tantos años, he llegado a la conclusión de que dispararle es lo mismo que hacérselo a un niño de tres años. Estoy profundamente arrepentido», indica el mensaje.